Memento Mori
Era un día hermoso, lo era, hasta ese momento. Me desperté en la mañana,
salí al baño y me di una ducha rápida, acto seguido me cambie de ropa y aliste
mis cosas para ir a trabajar. Camino al trabajo comencé a escuchar música de los
80’s, los cuales comencé a cantar en tono alto en mi carro, cerré las ventanas
para que el ruido no molestara a los demás y solo bajaba el volumen cuando el
transito se movía, lo hice hasta que llegue a mi trabajo.
Me encontré con Lorena, una compañera de trabajo muy extrovertida y algo
bocona que siempre le hacía bromas a los demás, estaba conversando con ella
cuando de repente vi a la distancia a alguien familiar, una amiga de la
universidad que no veía de hacía tiempo, se llamaba Rafaela, era una chica
tímida pero curiosa, no sabía que después de eso todo se vendría abajo.
Como todo un caballero que era le presente una a la otra, Lorena como
siempre estrecho la mano bien firme, lo que hizo Rafaela no me sorprendió: cayó
al suelo del susto que se dio al pensar mal de la acción de Lorena. Lorena se
sintió ofendida pero reaccione a tiempo y le conté de su timidez, ella entendió
y le estrecho la mano pero esta vez de manera gentil, a los que Rafaela
respondió con un gesto igual.
Fuimos a la sala de espera y entre los tres comenzamos a hablar del
porque estábamos en este sitio: yo y Lorena por el trabajo mientras que Rafaela
para ver unos asuntos relacionados con la administración de la que estaba a
cargo. Entonces mi celular sonó, era mi madre preguntando como siempre como
estaba, era cansado que me llamara a cada rato pero sabía que era porque me
quería mucho. Así que decidí salir de la sala de espera para atenderla en el
patio, lamentablemente en ese momento la señal de mi celular se fue y cuando
disponía a entrar en la sala me di cuenta que Lorena y Rafaela estaban hablando
más bajo de lo usual, así que decidí escuchar lo que hablaban por el tragaluz y
ahí fue el principio de mi cruzada.
En ese momento escuche como Lorena “la puta bocona”, le decía a Rafaela
“la metiche de mierda”, de mi estadía en la cárcel por asesinato en primer
grado, que me arrestaron por prostituir niños y vender metanfetaminas a los
chibolos que buscaban una salida a su tristeza. Bueno, era todo verdad: mataba
a los padres de los niños para prostituirlos y que ellos vendieran las
metanfetaminas a los jóvenes para que les robaran. Sin embargo estaba
arrepentido de todo eso y ya había pagado mis 10 años de cárcel con maltratos,
violaciones e insultos de los otros reos.
Tuve una infancia dura, marcado por los maltratos de mis padres, los
cuales se separaron cuando aún era un niño, como ninguno quiso tenerme me enviaron
a un albergue, donde me quede hasta que entre a la universidad, en esta conocí
a varias personas incluida Rafaela, pero por parecer el duro me junte con malas
compañías y cometí delitos, todos leves hasta que un día por defensa propia
mate a un chulo y me di cuenta que en su casa habían niños, decidí cuidarlos y
se me metió en la mente la idea de matar a los padres malos para salvar a los
niños y que siguieran el oficio de los demás.
Con ese negocio pude costearme la universidad y graduarme, pensaba que
lo que hacía era normal, hasta que esa idea me la sacaron por la fuerza en la cárcel,
arrepentido de todo eso busque ayuda psicológica, los cuales me dijeron que era
probable que no pensara como la gente normal, pero yo les demostré que si podía.
Salí de la cárcel por buen comportamiento y con un certificado de salud mental.
Logre conseguir un empleo de administración y por mis habilidades no
pase mucho tiempo de ser un oficinista mas a ser el líder de la sucursal, lástima
que la psiquiatra no detecto el poco control de ira que tengo, de haberlo
detectado seguiría en la cárcel, pero curándome.
Me controle a duras penas, espere a que siguieran hablando mientras que
en mi interior pensaba en maneras de hacérselas pagar a Lorena y silenciar a
Rafaela, poco después de que terminaran de hablar entre e hice como si recién
hubiera estado allí, seguí conversando con ellas, pensando en mi venganza
mientras reía junto a ellas. Al terminar Rafaela pidió mi número de celular y
cuando termino sus asuntos se despidió de mí, pero de una manera rara: me dio
un abrazo, cosa que ni a sus novios le permitía.
Lo de Rafaela me atonto, pensé que
se alejaría de mi, pero en la tarde me llamo para preguntarme si estaba bien,
parecía mi madre, pero eso no me importaba, mientras sus mensajes pasaban por
el correo de voz mis arreglos en la casa de Lorena para sorprenderla de manera
sorprendente pasaban por sus toques finales, sabiendo que esa puta siempre iba
a bares para estar con extraños. Le dije a esa mierda que no hiciera eso ya que
era probable que algo le pasara, quien diría que yo sería ese “pasara”.
Espere un par de horas hasta que Lorena llego a su casa, o como yo
diría, su tumba. Apenas entro la tome del cuello y con cloroformo la reduje
para que no escucharan sus vecinos, aunque no era necesario ya que sus vecinos
eran un grupo de rock amateur que todo el día se la pasaban tocando su música
de mierda, al final le agradecí al destino, ya que Dios nunca tomaría ese
agradecimiento. Cuando Lorena despertó estaba atada de pies y manos, se
horrorizo al ver el artefacto que había construido preguntando que era, yo le
respondí diciéndole que esta máquina de tortura llevaba incluido el nombre del
hombre que traiciono a Jesús, pero la mejore agregándole una sierra, ella
trataba de gritar pero la horca inquisidora que le puse no le permitía ni mover
los músculos, entonces con una polea comencé a moverla de adelante hacia atrás,
viendo como la cortaba a la mitad de la cintura a la cabeza, creo que murió
cuando llegue al corazón pero seguí haciéndolo porque me gustaba. Las cosas que
consigues en Internet… impresionan.
Al final me sentía tan bien por lo que hice que decidí hacerlo con todas
las mujeres, la siguiente en mi lista era Rafaela, pero la perdone cuando lloro
al llamarme, consolándome de todo lo que pase en la cárcel. Es la única a la
que no matare, porque es la única que verdaderamente supo cómo entender mi
historia, ahora paso mi tiempo buscando mujeres como Lorena, mujeres sin
escrúpulos que necesitan una buena lección de vida.
